Brooks Caldera 2

El mundo del trail ha vivido a la sombra de las Cascadia en la marca Brooks durante muchos años. Su éxito y su rendimiento no dejaban que nada se abriera paso, pero desde hace un par de años unos brotes verdes han completado el jardín que la marca estadounidense está alimentando  en torno a la montaña. La Brooks Caldera 2 cambia el panorama, y en parte ocupa el hueco que ha dejado el rediseño de las nuevas versiones de la Cascadia. La Brooks Caldera 2 es una zapatilla para largas distancias en montaña, para utilizarla por  terrenos no muy técnicos y para corredores de pisada neutra o ‘plantilleros’ que quieran unas sensaciones muy suaves y cómodas bajo sus pies. En cuanto a la amortiguación la tiene por los cuatro costados, por lo que la protección y la comodidad se convierten en sus puntos fuertes sin ninguna duda.

Aunque parte de la zapatilla coge la base de la primera versión, las sensaciones de esta Caldera 2 son bastante diferentes a sus predecesoras. Se ha mejorado el upper y la zapatilla ofrece una sujeción mayor. Se ha eliminado la sensación de amplitud de la primera versión y actualmente ofrece una mezcla de ajuste y estabilidad bastante equilibrada que hace que sea una de las mejores zapatillas del mercado para terrenos de montaña no muy técnicos, permitiendo incluso y buen rendimiento en tramos de asfalto.

¡Elige la zapatilla perfecta para enfrentarte a la montaña!

La suela no ha cambiado nada y mantiene los diferentes tacos de blown rubber para ofrecer el agarre necesario tanto en terrenos lisos y compactos como en seco y mojado. Como ya hemos dicho, no es una zapatilla técnica, por lo que el tamaño del taqueado no es muy grande (4 milímetros de grosor), pero sí numeroso. La durabilidad de la suela es buena gracias al HPR Green, el caucho de carbono que Brooks monta en sus zapatillas de trail. Un dato importante es que no tiene placa que proteja de piedras y rocas (volvemos a repetir que no es una zapatilla técnica como sí lo es la Brooks Cascadia). La estructura de la zapatilla es bastante amplia, por lo que es una zapatilla segura y bastante estable a nivel de apoyo.

Conoce los mejores productos de Brooks, la marca que ha revolucionado el mundo del running

La mediasuela tampoco ha sufrido modificaciones importantes y prácticamente es idéntica a la de la primera versión. Cuenta con con un gran bloque de BioMogo DNA que es el encargado de amortiguar el impacto y proporcionar ese tacto suave y cómodo que tan bien sienta en distancias largas. Aunque la altura de la mediasuela parece escandalosa (29 milímetros en el talón y 25 en los metatarsos), el drop que tiene es de 4 milímetros, algo que la aporta algún rasgo de zapatilla maximalista que encontramos en otras marcas del sector como Hoka. Toda esta composición es la clave para que la Brooks Caldera 2 se convierta en una zapatilla perfecta para acumular kilómetros, una perfecta rodadora en la que la comodidad de cada apoyo marca la diferencia.

Lo último, pero en este caso lo más importante, es el análisis del upper, la parte de esta zapatilla que más ha variado. ¡Parece mentira como con varias modificaciones pueda cambair tanto el feeling de una zapatilla! Se ha mejorado enormemente el ajuste del empeine y el tobillo gracias a un afilamiento del diseño, proporcionando más ajuste que en la primera versión. Aunque sigue manteniendo una horma amplia (es una zapatilla perfecta para meter plantillas personalizadas) se ha puesto especial interés en abrazar mejor el pie del corredor, algo básico cuando haces distancias largas y el pie va adquiriendo por la fatiga algo de inestabilidad. También han cambiado la rejilla de base, que ahora denominan Ariaprene y que mantiene adaptabilidad y suavidad.

Diseña la plantilla deportiva que mejor se adapte a tus necesidades

Por si no os ha quedado claro (lo repetimos una vez más) no es una zapatilla para terrenos técnicos, por lo que tanto su ligereza como su malla concuerdan con la idea de resistir roces más que impactos agresivos, por lo que cuidado por los terrenos en que os metéis no vayáis a tener algún disgusto. La parte externa o faldón está más protegido con una capa termosellada para evitar costuras, por lo que las zonas que más sufren tienen una protección extra. La zona del empeine es  tipo botín, con una lengüeta unida en los laterales casi a la mitad que tiene un pequeño bolsillo para guardar el cordaje. La sujeción es excelente y han conseguido que, a pesar de tener mucha amplitud y base, el grosor de nuestros pies no es impedimento para encontrarnos bien seguros dentro de ella.

El dicho de “segundas partes nunca fueron buenas” no se cumple con esta Caldera 2. Aunque mantiene su estructura principal en suela y mediasuela, los cambios en la zona de la malla han mejorado enormemente el ajuste y la seguridad de la zapatilla. Y es que aunque es una zapatilla concebida para largas distancias por terrenos poco exigentes (incluso en asfalto rinde a un nivel alto gracias a su taqueado algo menos marcado) su ligereza la convierte en una opción bastante versátil para subir el ritmo en determinadas ocasiones (amortigua sin problemas a corredores de 85 kilos y de peso ronda los 280 gramos, nada mal). Una compañera perfecta para acumular muchos kilómetros, sentir su amortiguación en su máximo esplendor en superficies no muy técnicas y con una estructura lo suficientemente estable para que en determinadas irregularidades de terreno no tengamos ningún susto importante.

¡COMPRA AQUÍ TUS BROOKS CALDERA 2!