Calidad vs Cantidad

 

VS.Las largas distancias están en auge y los números nos dan la razón. Cada vez se agotan antes los dorsales para correr el medio maratón y el maratón y cada prueba marca registros históricos en lo que a participación se refiere. Menos de 3000 personas participaron en el Maratón de Valencia de 2008 mientras que en 2015 casi 17.000 corredores tomaron la salida el pasado noviembre. Una evolución de casi 6 veces más en apenas 7 años nos confirma el “boom” del running, pero también de todo lo que tiene que ver con más de una hora de carrera.

El problema viene cuando corredores amateurs de nivel medio que preparan este tipo de carrera tienen una obsesión enfermiza con la cantidad de kilómetros realizados. Este exceso de exigencia acumulado semana tras semana nos lleva a una serie de errores en los que el cuerpo es el principal damnificado, saliendo a correr hasta que el cuerpo diga basta o incluso con determinadas lesiones latentes para no perder comba a la planificación realizada previamente.calidad-vs-cantidad-1024x664

Sin embargo, que los números sean la única base de tu preparación es un error importante. Obsesionarte con correr muchos kilómetros y focalizar tus esfuerzos en pasar horas corriendo sin escuchar a tu cuerpo no es más que garantía de fracaso tarde o temprano. La fatiga acumulada, el stress y la ansiedad por cumplir dicho plan te imposibilitará asimilar cada entrenamiento y evitarás la mejora que cada uno de ellos te proporciona, pudiendo entrar en un bucle de frustraciones y lesiones bastante preocupante.

Para ser un corredor completo y equilibrado además de realizar entrenamientos largos (las conocidas tiradas largas de fin de semana) es importante combinarlos con entrenamientos cortos y suaves que ayuden a recuperarte y con entrenamientos de velocidad que te ayudarán a terminar la carrera con algo más de chispa. También son importantes las cuestas, las series, los cambios de ritmo, ejercicios de técnica, fortalecimiento, propiocepción, etc. A lo largo de una semana contarás menos kilómetros, pero en lo que al rendimiento global se refiere serás mucho más completo y evolucionarás con mayor facilidad. No hay duda: menos es más.AAEAAQAAAAAAAAXXAAAAJDdiMTBhM2Q1LWJmM2YtNDg2ZC1iMTU3LWRjZTFkNTYxODM0Yw
Si acostumbras al cuerpo a hacer siempre distancias largas cada vez serás menos eficiente: utilizarás menos calorías para las mismas distancias, la acumulación de stress articular te puede pasar factura si no cuidas la calidad de los productos utilizados, te convertirás en un corredor ‘trotón’ encuadrado en la monotonía y el margen de mejora se reducirá cada vez más.

Y es que aunque la cantidad de kilometraje es importante, el saber compaginar un descanso proporcional a la cantidad de distancia realizada es básico para que todo nuestro esfuerzo tenga su recompensa lo es aún más. Nuestro cuerpo asumirá mejor menos kilómetros pero bien realizados aunque la exigencia sea mayor que kilómetros basura realizados sólo para llenar nuestro GPS y sin ningún otro fin que cumplir con un número que no tiene relación con nuestro estado de forma ni el agotamiento adquirido con el paso de los entrenamientos previos. Saber equilibrar la cantidad de kilómetros con la calidad de los mismos te permitirá en el 100% de los casos mejorar en busca de tus objetivos más ambiciosos.