Nike Zoom Fly

Si por algo se caracteriza Nike es por ser una marca rupturista y que siempre se moja en cuanto a la innovación. El año pasado afrontaron el tremendo reto de intentar ser los primeros en crear una zapatilla diseñada para romper la barrera de las 2 horas en la distancia de maratón, y a punto estuvieron de conseguirlo quedándose a tan solo 27 segundos.

Para afrontar tamaña gesta, diseñaron una gama de zapatillas tanto de entrenamiento como de competición que a nivel comercial quedaron encuadradas dentro de la gama Zoom.

De entre ellas, vamos a analizar la Nike Zoom Fly, una zapatilla que aúna todas las novedades tecnológicas que Nike quería incorporar en este proyecto junto a un precio que, aunque situado en la parte alta, nos va a permitir verla en los pies de bastantes corredores.

 Vamos a ver qué es lo que podamos encontrarnos en esta nueva nueva Nike Zoom Fly:

Mediasuela:

La media suela está fabricada en un material clásico dentro de la gama de Nike, el Lunarlon. Aunque sí bien es cierto que el Lunarlon tenía un tacto más bien blando, en esta Zoom Fly nos encontramos un Lunarlon con una densidad más alta que presenta un tacto más firme, algo que está en sintonía con el objetivo de esta zapatilla, que no es otro que correr rápido.

El aspecto de la media suela es bastante imponente, sobre todo por su altura, estando el talón 33 mm por encima del suelo mientras que la parte de los metatarsos se encuentra a 23 mm, dando como resultado un drop de 10mm.

Ensamblado en mitad de la media suela nos encontramos una placa de nylon con carbono inyectado que es realmente la gran innovación tecnológica que nos trae esta Zoom Fly. Esta parte de la media suela es la encargada en gran medida de aportarnos toda la reactividad posible, siendo el Lunarlon el que se encarga de absorber los impactos.

Suela:

En la suela nos encontramos la configuración típica de una zapatilla para correr rápido. No hay ninguna línea que guíe la pisada desde el talón a la puntera, dado que en Nike entienden que este modelo va a ser utilizado solamente trabajando con la parte de los metatarsos.

De medio pie hacia adelante encontramos un compuesto de caucho más reforzado, dado que como decíamos antes, esta va a ser la zona donde se produzca casi todo el apoyo del pie. En la zona trasera también encontramos algunas inserciones de caucho reforzado para proteger la zapatilla en caso de algún apoyo con el talón.

Vemos como la suela es prácticamente un bloque continuo, sin las clásicas estrías de flexión que encontramos en la mayoría de modelos, algo que tiene sentido teniendo en cuenta que restarían capacidad de impulsión, que básicamente es lo que busca esta Zoom Fly.

 

Upper:

En el Upper nos encontramos el clásico sistema de una única pieza de tejido Flymesh, encargado de proporcionar la mejor transpirabilidad.

La tecnología de tensores Flywire situados en los ojales de los cordones es otro clásico dentro de la marca nike, se encarga de mantener el pie en su sitio durante toda la transición de la pisada.

La lengüeta es bastante fina, intentando no aumentar el peso del conjunto, y tiene un diseño asimétrico en la parte superior con un corte que mejora la adaptación al pie.

En la parte del talón encontramos un contrafuerte, no tan rígido y extendido como las zapatillas de entrenamiento, pero que si es muy de agradecer su presencia para no perder estabilidad y ayudar a que la fuerza ejercida por el pie sirva al corredor para avanzar.

La plantilla es de Ortholite y también va en la línea de no aportar demasiado peso, siendo relativamente fina aunque contribuyendo un poco a mejorar la amortiguación que en general es algo firme en este modelo.

Sensaciones:

Aquí es donde llegamos a la parte interesante. Desde luego si hay algo para lo que está pensada esta Zoom Fly, es para correr rápido. Aunque en un primer vistazo no sabríamos en que categoría colocarla, tras usarla la pondríamos entre las zapatillas de entrenamiento ligeras, sobre todo por su peso de 240 gramos y drop de 10 mm.

Las sensaciones de correr con ella, sin embargo, se podrían acercar más a la de una zapatilla voladora y esto se debe sobre todo a la sensación que nos aporta la placa de nylon y carbono insertada en la mediasuela pero también al rocker, es decir, el ángulo hacia arriba que adquiere la puntera y que nos da una sensación de que la zapatilla pide velocidad.

Lo cierto es que está Zoom Fly se nota más en su salsa cuanto más rápido vamos corriendo con ella.

La contrapartida, quizá sea que no es, ni de lejos, el modelo más cómodo de Nike. No es que resulte imposible de calzársela, ni mucho menos, pero lo cierto es que su vocación de zapatilla rápida la penaliza en cuanto al confort.

En cuanto a los usuarios a los que va destinada, un corredor de un peso entre 60 y 70 kg y que normalmente corra a ritmos rápidos seguramente pueda utilizar esta zapatilla prácticamente para todos sus entrenamientos.

Para corredores más lentos o con más peso probablemente encuentran en esta Zoom Fly una zapatilla perfecta para ponérsela en los días en los que entrenan series, intervals, o cambios de ritmo y para buscar su mejor marca en las competiciones de 10k y de media maratón.

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