Nutricion

Cuando queremos llevar una dieta sana y equilibrada siempre nos asaltan dudas sobre si es mejor comer pocas veces al día, pero mucha cantidad para recargar el depósito y no engordar o si es más recomendable comer pocas cantidades de alimento muchas veces al día para ir renovando la energía que vamos consumiendo sobre la marcha. Como casi siempre, la opción correcta está en la mitad de las 2 opciones: comer varias veces al día una cantidad intermedia de alimentos. El número de veces que hay que comer a lo largo del día también suele crear dudas. Normalmente se recomienda una cantidad de 5 ó 6 comidas durante esas 24 horas, repartidas generalmente en desayuno, media mañana, comida, merienda y cena.

Los beneficios de llevar una dieta basada en unas 5 ó 6 comidas repartidas durante el día van desde los más simples y obvios hasta los más complicados en el plano nutricional:

Uno de los que encontramos más sencillos de comprender es que al comer varias veces al día dejamos poco espacio temporal entre una comida y otra (nunca más de 4 horas), por lo que la sensación de hambre se elimina en el momento de la ingesta de alimentos y también el ansia de que llegue la hora de cualquier comida.

El segundo progreso hacia una dieta sana también está vinculado al anterior. Al ingerir alimentos de una manera variada y bastante periódica se eliminan los espacios entre horas en los que es bastante común echar mano de algún “parche” que calme nuestro feroz apetito. Por lo general, este tipo de alimentos no suele poseer los elementos que mejor aprovecharía nuestro cuerpo, por lo que eliminando este snack reduciremos las opciones de incrementar factores como las grasas, el colesterol o el azúcar.

De igual manera, al realizar mayor número de comidas a lo largo del día afianzamos el aporte de un mayor número de nutrientes. Tomamos una mayor variedad de productos por lo que es mucho más probable que lleguemos a los niveles recomendados en proteínas, carbohidratos, minerales, vitaminas…

El siguiente beneficio será bastante conocido por cualquier persona que haya realizado cualquier tipo de régimen. La reducción de comidas con el propósito de adelgazar y/o estar mejor con nosotros mismos viene acompañada de un cambio en el estado de ánimo. Mal humor, irascibilidad, falta de energía o apatía aparecen con demasiada frecuencia, por lo que relacionarnos con la gente que nos rodea se vuelve más difícil y desagradable que en unas condiciones más naturales.

Ahora toca meterse de lleno en procesos más internos de nuestro organismo. Aquí nos encontramos con que nuestro metabolismo, al ingerir alimentos de una manera más periódica, retiene menos grasas a lo largo del día. La explicación radica en que el sistema digestivo tiene un plan de emergencia cuando no engullimos alimentos de una forma periódica. Este plan B consiste en retener un mayor número de grasas para protegernos de posibles periodos sin energía. Al comer varias veces con una periodicidad óptima el sistema digestivo no llegará a esa situación de emergencia y echará mano de los alimentos que comemos a lo largo del día, sin necesidad de acumular grasas.

Generalmente, al comer este número de veces a lo largo del día la variedad de los productos también viene unida a una mayor ingesta de alimentos fácilmente digeribles. Productos como la fibra o la fruta están más presentes en nuestra dieta, haciendo que la digestión sea menos pesada y el transporte de los nutrientes a las células de todo nuestro cuerpo sea mucho más rápido.

Por lo tanto, podemos asegurar que realizando estas 5 ó 6 comidas a lo largo del día no sólo realizaremos una dieta sana y saludable que mejore nuestra digestión, nuestra asimilación de nutrientes y evite acumulación de grasas y azúcares, sino que obtendremos  beneficios en aspectos más externos como el humor, el estado de ánimo y lo más importante de todo, sentirnos bien con nosotros mismos.

 

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