Brooks Cascadia 13

La Brooks Cascadia es un gran ejemplo de zapatilla técnica de trail running. Se mueve hacia la polivalencia pero no cabe duda de que es capaz de afrontar casi cualquier reto en el territorio de la montaña. La Cascadia 12 fue la responsable de un giro más hacia la tecnificación, sobre todo con la idea de no solaparse con la Caldera, que buscaba un público que sobre todo buscase un calzado de montaña con la premisa de la comodidad.

Con la llegada de la nueva Cascadia 13 no hay grandes cambios, aunque tampoco se esperaban. Algunas novedades en el upper para afinarlo son las principales bazas de este modelo para afianzarse aún más en las posiciones de privilegio del mercado de las zapatillas de correr por montaña.

Los datos continúan siendo los mismos que la versión anterior con 27 mm en el talón y 17 mm en el antepié con un drop de 10 mm. El nuevo upper hace que la báscula se quede en unos aceptables 335 grs, unos 15 grs menos que la versión anterior pero aún lejos de ser una líder en este sentido, aunque seguramente la idea de Brooks nunca será la de competir con su Cascadia contra las más ligeras del segmento.  Algo totalmente lógico teniendo en cuenta que la marca americana ya tiene en su catálogo zapatillas de trail más ligeras como  son la Mazama y la Pure Grit.

Aunque no sean demasiados, vamos a ver los cambios de esta Cascadia 13 y repasar las características más notables que se mantienen:

Media suela:

El principal encargado de ofrecer amortiguación es una compuesto que ya es un viejo conocido, el BioMoGo DNA. Nacido de la fusión de la goma EVA clásica de Brooks junto con el material reactivo a la energía que recibe llamado DNA. El resultado es una media suela equilibrada en sus cualidades de amortiguación y estabilidad.

Una de los grandes objetivos de una zapatilla técnica de trail como es la Cascadia 13 es que podamos circular por todo tipo de terrenos sin percances. Para ello cuenta con la placa antirrocas Ballistic Rock Shield que además va apoyada en cuatro pivotes estabilizadores conocidos como Pivot Posts y que ayudan a equilibrar cada paso, haciendo que la Cascadia 13 se incline más hacia la estabilidad que hacia la amortiguación, tal es así, que algunos corredores que necesitan control de pronación utilizan la Cascadia como su modelo de montaña, ya que sin ser pronadoras, hacen que el pie pueda contar con un plus de estabilidad.

Suela:

La Cascadia 12 recibió un rediseño intenso de la suela que evidentemente se ha mantenido en la Cascadia 13. Llama la atención que los tacos centrales están diseñados en forma de cuña contra la dirección de la marcha, en posición de retención, por lo que la Cascadia es muy segura bajando, pero lo cierto es que la tracción en subidas es muy buena, por lo que en ese sentido no pueden ponérsele pegas al diseño.

El taqueado del perímetro busca un comportamiento adecuado sea cual sea la pendiente y el tipo de s

uperficie, por lo que se ha buscado un diseño polivalente que se adapte a cualquier situación.

En general nos encontramos con una suela técnica y equilibrada, no destaca sobre ninguna superficie pero no falla en ninguna. El concepto de esta Cascadia es la de desenvolverse bien en recorridos de muchas horas, por lo que esa suela es perfecta para llevarla muchas horas puesta sin que nos lastre en ningún terreno.

Upper:

En el upper es donde encontramos el grueso de las novedades de esta Cascadia 13. Es una parte vital en una zapatilla de trail y desde luego en esta edición de la Cascadia podemos decir que la mejora es evidente.

Cuenta con pequeños detalles interesantes, como son el bolsillo en la lengüeta para los cordones, muy útil para protegerlos de enganchones con ramas y el sujeta polainas de velcro integrado como parte del tirador del talón.

Después hay cambios de mayor calado como son el tipo de malla renovado, más suave y adaptable a la forma del pie que la versión anterior. No es que la malla del upper de la Cascadia 12 no estuviera a la altura, pero es cierto que tenía un tacto cercano al plástico y sus capacidades elásticas eran mejorables, algo que se ha conseguido en esta edición con un upper más cercano a la tela.

El refuerzo delantero que protegía los dedos en la versión anterior ha pasado de ser cuero sintético cosido a una protección plástica sellada directamente al upper y que se prolonga por los laterales a modo de “faldón”, haciendo que la Cascadia mantenga nuestro pie más a salvo de salpicaduras provenientes del suelo que la Cascadia 12. No podemos hablar de una zapatilla impermeable de ningún modo, pero si algo más resistente a dichas salpicaduras e incluso al polvo que se introduciría por la parte baja del upper si estuviera hecho de malla más ventilada.

El corredor que desee estar realmente protegido de ante el agua, podrá optar por la versión GTX de la Cascadia 13.

Los refuerzos han pasado a ser impresiones 3D como en otros modelos de la marca como la Glycerin 16.

Conclusiones:

Una zapatilla de trail running con mayúsculas, utilizable en todo tipo de terrenos, aunque con preferencia por las zonas no excesivamente técnicas pero sí por las grandes kilometradas.

No hay duda de que seguirá siendo una de las más vendidas del segmento dada su calidad, aunque las principales competidoras no se lo pondrán fácil como la Asics Fuji Trabuco 6, New Balance Hierro v3 o Saucony Xodus ISO 2.

Los corredores de peso más bien alto y/o que usen el calzado durante muchas horas serán los más beneficiados por las bondades de esta Cascadia 13. También los que necesiten un extra de estabilidad en el calzado de trail pero sin llegar a tener la sensación de calzar una bota se beneficiarán de la estabilidad de este modelo. De hecho su gran estabilidad la hace ideal para aquellos trail runners que quieran llevar plantillas a medida.

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