¿Cuándo renovar el calzado?

zapas-running

Una de las dudas que más cantidad de corredores tiene es relativa al ‘plan renove’ de las zapatillas de correr. Muchos son los indicativos utilizados aleatoriamente por cada uno de ellos para decidir cuándo es el momento perfecto: un agujero en la zapatilla, suela completamente lisa, se despega parte de la zapatilla, molestias en determinadas zonas o un periodo de tiempo (1 año, 2 años, 5 años…). Sin embargo, aunque muchas de ellas están muy bien encaminadas si no quieres poner en riesgo tu musculatura o tus articulaciones debes echar un vistazo a las siguientes señales a tenerse en cuenta para calcular el estado de tus zapatillas y, principalmente, saber cuándo realizar la compra de unas zapatillas nuevas.

Lo primero que hay que señalar es que hacer un cálculo exacto de la vida de la zapatilla es prácticamente imposible y todo lo que se puede llegar a hacer es predecir un momento en el que sería muy conveniente dejar de utilizar esa zapatilla. El peso, la gama de la zapatilla, el tipo de entrenamiento que realizamos, la categoría de la zapatilla, el terreno por el que corremos o los días que salimos con ella por semana son varios de los factores más determinantes a la hora de desgastar más o menos un modelo concreto, por lo que con tantas variables nos reafirmamos en el hecho de que es imposible calcular con exactitud cuánto te puede durar una zapatilla.shoewearsole

¿Cuál prefieres que te regalen?

El peso

Como bien es lógico una de las variables que todo el mundo controla es el peso del usuario de la zapatilla. A mayor peso, mayor desgaste. Esta proporción directa tiene la base de que todos los materiales del producto se degradan con una presión mayor, por lo que tanto el desgaste de la suela como la compresión de la mediasuela y posibles roturas de malla son más habituales en corredores de pesos elevados. El peso es una de las variables más importantes porque está íntimamente ligada con otro factor a valorar: la gama de la zapatilla. Si alguien de 60 kilos utiliza una zapatilla de una gama media-alta la vida de ese producto puede estar rondando los 800 kilómetros. En cambio, si esa misma zapatilla la adquiere alguien de 80 kilos es posible que la vida de la zapatilla se vea reducida a 600 kilómetros o menos. Además de la vida del modelo hay que tener en cuenta que los kilos que no amortigüe la zapatilla los tendrán que asumir nuestras articulaciones, espalda y musculatura, por lo que no sólo estamos hablando de que duren más o menos kilómetros sino que el riesgo de utilizar una zapatilla que sea recomendada a corredores de pesos más ligeros que el nuestro acrecienta el riesgo de sufrir lesiones derivadas de la falta de amortiguación.

Categoría de la zapatilla

En el mundo del atletismo se pueden diferenciar tres grupos más o menos importantes de categorías de zapatillas: entrenamiento, semi-competición y competición. Como el objetivo de cada una es diferente, la construcción de cada zapatilla varía tanto en tecnologías como en materiales. Así, los modelos con más amortiguación son los de entrenamiento, dirigidos principalmente para hacer distancias largas, salir varios días por semana a correr con ellos y con la estabilidad y la protección como características principales. En el medio podríamos situar a las de semi-competición que ni son tan radicales como los modelos de competición ni tienen tanta zapatillas-de-running-consejosamortiguación como los de entrenamiento. Es una opción elegida por muchos corredores populares con unos ritmos no muy altos para los días de carrera, los entrenamientos de series o de intervalos o ejercicios más explosivos, pero todo con un riesgo controlado y generalmente asumible gracias a una cantidad adecuada de amortiguación. Son modelos algo más ligeros que los de entrenamiento, pero con más amortiguación que los de competición. En el último escalón están los modelos de competición cuyas características principales son la ligereza, la reacción, el agarre y la velocidad. La amortiguación queda en el último plano ya que son modelos recomendados para corredores de pesos medios o ligeros, que corran ritmos rápidos inferiores a 4min/km (los hay más o menos radicales) y que quieran un modelo mucho más exigente para tener una ayuda extra en el despegue de la pisada. Por lo tanto, una vez conocidos las diferentes categorías los kilómetros que suelen tener de vida las zapatillas de entrenamiento rondan los 800 ó 1.000 kilómetros, los de semi-competición suelen caducar entre los 400 y los 600 y los de competición lo harían entre los 200 y los 300 kilómetros. Si buscas una zapatilla que amortigüe y dure, las zapatillas de entrenamiento deben ser tu prioritaria opción.

La gama de la zapatilla

Es otra de las variables más lógicas que alguien puede conocer para delimitar la durabilidad de su zapatilla. Básicamente la gama hace referencia al dinero que cuesta la zapatilla. Hay que tener cuidado con el tema outlet o rebajas porque si no conocemos examinercom-big

“Yo creo que todavía me quedan 200kms para renovarla”

lo que realmente vale nuestro modelo el dinero que hayamos pagado no reproduce fielmente la calidad del mismo. Si una zapatilla de Nike cuesta 150 euros y por ser el último par que queda nos lo hemos llevado a 70 euros hay que hablar de que es un modelo de gama muy alta y no dejarnos llevar por el dinero que hemos abonado por ella. Así, es lógico pensar que las calidades de los materiales que amortiguan el impacto de los modelos más caros son mejores y, por tanto, durarán mucho más que los modelos de gamas más sencillas que cuestan mucho menos dinero. No hace falta ir a estudiar a  Salamanca para saber que una zapatilla que Adidas dice que vale 120 euros amortiguará más que otra de la misma marca con un precio recomendado de 60 euros. Por lo tanto, a la gente que nos gusta correr se nos hace prácticamente imprescindible comprar modelos de precios más altos por amortiguación, protección, comodidad, seguridad y, para asentar aún más la decisión, por rentabilidad. Si un modelo de 140 euros nos puede llegar a durar 900 kilómetros, un modelo de 70 euros puede tener una vida de 400 kilómetros por lo que al gastarnos el mismo dinero tendremos más durabilidad gracias a los mejores materiales que en modelos de gamas inferiores.

El terreno

Otra de las variables más controladas es el terreno por el que hacemos la mayoría de nuestros kilómetros de entrenamiento. Asfalto, gravilla, carril bici o la cinta del gimnasio 25.04.2013_desgaste de zapatillas_suela_f_CdMson de las superficies más comunes a la hora de salir a correr. La dureza de esa superficie también condiciona el desgaste de los materiales de la zapatilla, tanto de la suela como de la amortiguación de la mediasuela. Así, el material que más debemos evitar, ya no sólo por alargar la vida de nuestra zapatilla sino también de nuestras rodillas, es el asfalto. El siguiente que más degrada sería el carril bici que si bien no es tan duro como el asfalto no llega a la suavidad y la amortiguación que tienen la cinta o la gravilla de los parques. Mención especial a las cintas de correr de los gimnasios que pese a ser una superficie más agradable tiene otros condicionantes a cuidar como la tensión del tapiz, la inclinación y nuestra manera de correr. Así pues la gente que entrene en tierra o parques protegerá mucho más la amortiguación de la zapatilla y alargará la durabilidad que alguien que su superficie más utilizada sea el asfalto.

Días de uso

Siempre conocemos a alguien que lleva 4 años con la misma zapatilla y no tiene ningún problema en las rodillas o gente que nos comenta que su zapatilla tiene más de 2.000 kilómetros y no tiene pensado renovarla porque le van de maravilla. Una de las  Old-Shoes-570x321variables que condiciona el desgaste de la zapatilla con mayor rapidez es el uso semanal de la zapatilla. Por ponernos en situación, le durará más el mismo modelo de zapatilla alguien que corre una vez por semana una distancia de 15 kilómetros que alguien que utiliza la zapatilla 5 días por semana para estar de pie o caminar una distancia máxima de 3 kilómetros. La distancia total es de 15 kilómetros en cualquier caso, pero el exigir a la zapatilla un uso en días tan consecutivos aunque la intensidad del ejercicio sea menor hace que la vida de la zapatilla se deteriore con mayor facilidad. Por eso muchos corredores tienen 2 pares de zapatillas para intercalarlos en su uso, evitando una compresión de los materiales tan continua y aumentando la vida de ambos modelos por los tiempos de reposo de cada uno. Lo mismo pasaría si alguien entrena 3 días consecutivos (martes, miércoles, jueves) frente a alguien que deja un día o más de reposo entre sesión (lunes, miércoles, sábado). El primer corredor degradaría con más rapidez la zapatilla por concentrar la exigencia en 3 únicos días mientras que el segundo dejaría un margen de reposo de uno o 2 días que haría que la mediasuela de la zapatilla se recuperar de la compresión y aumentara la cantidad de amortiguación para la siguiente sesión.

Tipo de entrenamiento

Los corredores que se dedican a hacer fondo o largas distancias hacen una cantidad de kilómetros que los velocistas no hacen. La comparativa sería injusta con estos parámetros ya que es lógico que quien más corre, más zapatillas utiliza. Entonces, con  desgasteunas variables más equitativas de kilometraje para situarnos en perspectiva, a la misma cantidad de kilómetros haciendo esfuerzos más intensos (series, cuestas, intervalos) y explosivos la zapatilla se degrada más por torsión y exigencia en los ritmos que el corredor que corre la misma cantidad a un ritmo suave y cómodo que apenas exige a la zapatilla. No todo el mundo puede tener un modelo para cada cosa, pero es cierto que si tienes una zapatilla para los días de largas distancias (modelo de entrenamiento) y otro lo dejas para los ejercicios más intensos (modelo de semi-competición) aumentas la vida del primer modelo además de llevar un producto específico para cada entrenamiento aumentando el rendimiento.

Una vez puestas encima de la mesa las variables que intervienen en el desgaste de la amortiguación de la zapatilla, es conveniente saber interpretar las señales que nuestro modelo va almacenando con el uso para saber su interpretación y afinar aún más en el conocimiento del estado de nuestros ‘neumáticos para el pie’. La suela, la mediasuela y la malla sufren desgastes diferentes con el paso del tiempo y unos tienen más importancia que otros a la hora de correr sin riesgos.

www.podomac.com

Hay deformaciones muy evidentes que se pueden solucionar con un estudio de la pisada dinámico. Consulta nuestro estudio de la pisada aquí

La mediasuela

Es el material más importante para dirimir en qué estado se encuentra nuestra zapatilla. Dentro de la mediasuela encontramos el material EVA que no es más que una goma llena de burbujas de aire que se van explotando con cada impacto. A mayor calidad de goma, mayor durabilidad de la amortiguación. Es un material que no trasmite mucha información desde el exterior ya que su desgaste es interno y es muy difícil de apreciar. Una zapatilla puede durar 2.000 kilómetros, pero la protección que ofrece a los 500 kilómetros comparada con la que pueda ofrecer a los 1.500 no tiene pies ni cabeza. Basta con ponerte en un pie una zapatilla nueva y en el otro la vieja para despejar las posibles dudas respecto a la renovación del calzado. Una de las señas que puedes interpretar para saber el estado de tu zapatilla son los pliegues que se forman cuando la zapatilla está muy presionada y con mucho uso. Si eres capaz de distinguir una buena cantidad de arrugas en la mediasuela sabrás dos cosas: en qué pie cargas más peso y que hay que renovar con urgencia el calzado.

La suela

Los cauchos de carbono que ayudan al agarre y la protección frente ante los terrenos por los que nos pisamos son los principales componentes de la suela. Es, con zapatillagastadadiferencia, la parte que antes se desgasta en la mayoría de las zapatillas. Las zapatillas de gamas más altas tienen unos cauchos de mejor calidad que aumenta la durabilidad de la zapatilla. Sin embargo, no hay que dejarse engañar por el desgaste de esta parte para renovar el calzado. Cuando ya has desgastado mucho la zona del talón y se empieza a desgastar la mediasuela de la zapatilla, cuando la suela está totalmente lisa o cuando notas que ya no tracciona y te resbalas en determinados momentos son buenos indicativos de que la zapatilla ha sufrido un deterioro importante y debes ir pensando en hacerte con un nuevo par.

El corte

Otra de las zonas que visualmente más deja ver el deterioro de una zapatilla es el corte o el upper. Las costuras se sueltan, una horma estrecha en un pie ancho, llevar plantillas o una talla excesivamente pequeña hace que la tensión en la parte superior de la zapatilla sea motivo claro de roturas y agujeros. Es importante saber que el pie se dilata y se hace más grande por lo que la comodidad que sientas en el momento que la pruebes no tiene nada que ver al estado de tu pie tras una hora de uso. Que aciertes en esos baremos radica el éxito de que la malla de la zapatilla se mantenga intacta. Otro  agujero

¿Hay alguien ahí?

de los problemas más comunes es levantar el dedo gordo a la hora de correr, que pone mucha presión a la zona y acaba por abrir un pequeño agujero que cada vez va a más. Elegir una zapatilla que no vaya acorde a tu pisada y que permita mucho movimiento del pie dentro de la zapatilla es otro de los factores que acrecienta el desgaste de la malla, al igual que una plantilla demasiado alta que ponga mucha presión en el empeine e imposibilite un movimiento cómodo del pie en el interior del calzado. Si la zapatilla se te empieza a romper rondando los 800 kilómetros es hora de que las renueves. Si se te estropea con menos de 200 kilómetros puede que te haya salido con algún defecto de fábrica y la garantía de la marca se debería hacer cargo de ella. Por descontado lo ideal es tratar con personal especializado en este tipo de calzado ya que está mucho más acostumbrado a este tipo de productos y podrán ser capaces de dar con el problema con mucho menos esfuerzo o de recomendarte los mejores “parches” para poder alargar la vida de la zapatilla en caso de que esté en buen estado.

 DEPORTES EVOLUTION –  ESPECIALISTAS EN RUNNING

www.deportesevolution.com